
Emoción, nervios, miedo… estamos en semifinales y no podemos fallar. Es el partido definitivo para alcanzar nuestra meta y los errores no están permitidos. Sé que es mucha la presión a la que deben enfrentarse los jugadores pero hay muchas ilusiones puestas en esta competición y todos quieren lo mejor para el equipo. Lleva varios años sin alcanzar una final en esta competición y ahora tiene la oportunidad de lograr aquello que tanto anhela, ser campeón de Europa. Ya sé que lo importante es participar y todo eso, pero esta vez no se van a conformar con participar, quieren llegar a la final y poder disfrutarla. Luego, lo que pase en esos últimos 90 minutos… Dios dirá. Mientras, saborean las eliminatorias y viven con intensidad cada jugada, cada incidencia que se produce en todos y cada uno de los partidos.

